MEDITACIÓN DEL DÍA: Yo [soy] el ínfimo de todos; a la verdad todos son más instruidos y más virtuosos que yo, y yo me tenía por muy feliz y dichoso al considerarme el criado de todos ellos. Aut 489 Aniversario de la Fundación…
MEDITACIÓN DEL DÍA: Yo [soy] el ínfimo de todos; a la verdad todos son más instruidos y más virtuosos que yo, y yo me tenía por muy feliz y dichoso al considerarme el criado de todos ellos. Aut 489 Aniversario de la Fundación…
Nuestra Señora del Carmen, memoria obligatoriaLaudesSi Laudes es la primera oración del día se reza el InvitatorioV/. -Señor, Ábreme los labios.R/. -Y mi boca proclamará tu alabanza.InvitatorioSalmo 94: Invitación a la alabanza divinaAnt: Venid, adoremos a Cristo, hijo de María Virgen.Venid, aclamemos al Señor,demos vítores…
Is 26, 7-9. 12. 16-19 La senda del justo es recta porque tú, Señor, le allanas el sendero. En el camino de tus mandamientos te buscamos, anhelando, Señor, tu nombre y tu recuerdo. Mi alma te desea por la noche y mi espíritu te…
1 Reyes 18:41-42 Dijo Elías a Ahab, sube, come y bebe, porque ya se oye el rumor de la lluvia. Subió a Ahab a comer y beber, mientras que Elías subía a la cima del carmelo y se encorbó hacia la tierra poniendo su rostro entre…
MEDITACIÓN DEL DÍA: El alma que con la meditación no se remonta en alas de la fe hasta el Criador de estas cosas, que es más hermoso que todas ellas, como se lee en el sagrado libro de la Sabiduría; el alma a quien la…
San Buenaventura, obispo y doctor de la Iglesia, memoria obligatoriaLaudesSi Laudes es la primera oración del día se reza el InvitatorioV/. -Señor, Ábreme los labios.R/. -Y mi boca proclamará tu alabanza.InvitatorioSalmo 94: Invitación a la alabanza divinaAnt: Venid, adoremos a Cristo, Pastor supremo.Venid, aclamemos al…
Is 10, 5-7. 13-16 Esto dice el Señor: “¡Ay Asiria, bastón de mi ira, vara que mi furor maneja! Contra una nación impía voy a guiarte, contra un pueblo que experimenta mi cólera voy a mandarte, para que lo saquees y lo despojes y…
MEDITACIÓN DEL DÍA: Muchísimas gracias debo dar a Dios por haberme deparado tan buenos compañeros. Todos fueron de conducta intachable. Jamás me dieron un disgusto. Por el contrario, todos me sirvieron de grande consuelo y alivio. Desprendidos de todo lo terreno, su única mira era…