MEDITACIÓN DEL DÍA: “¡Qué estrecho y apocado es el corazón humano para recibir lo penoso y contrario a sus terrenas inclinaciones! ¡Cómo se indigna con los trabajos!… ¡Qué impaciente los recibe, qué insufrible juzga todo lo que se opone a su gusto! ¡Y cómo olvida…
