52. Los parientes de Jesús

52. Los parientes de Jesús

Seguía Jesús con sus discípulos evangelizando por toda Galilea, buscado continuamente por las gentes que no le dejaban en paz un momento. Y parece que fue por estos días cuando unos parientes de Jesús quisieron sacarlo de escena. Por el evangelio se deduce que no eran los familiares más próximos, sino algunos parientes nazarenos que no simpatizaban con su paisano.

María, humilde y recatada, no iba nunca con su hijo. Lucas, como veremos a continuación, ni la nombra con el grupito de amigas que acompañaban a Jesús, señal cierta de que no iba con ellas. Como mujer, no mandaba en sí misma, y ahora iba llevada por fuerza a Jesús para ver de volverlo a casa, pues, según el chisme que cuenta Marcos y hacían correr, era evidente “que había perdido el seso”.     

Al encontrarlo en una casa en la cual era imposible entrar, le dan la noticia a Jesús:

-Ahí fuera están tu madre y tus hermanos.

A lo que contesta Jesús, dando una mirada a los que le rodeaban:

-Mi madre y mis hermanos son los que escuchan la palabra de Dios y la cumplen.

 

Si examinamos bien los evangelios, la predicación de Jesús no fue tan fácil, y a su Madre, concretamente, le traía serios disgustos. Sin embargo, con la respuesta que acaba de dar Jesús enseña una gran lección a los judíos sus oyentes, que se consideraban la familia de Dios solo por ser los descendientes biológicos de Abraham. Jesús nos dice ahora que en adelante la familia de Dios la constituyen los creyentes que escuchan y viven la fe del Evangelio.