MEDITACIÓN DEL DÍA: “Amar a los que nos favorecen, sirven y consuelan es cosa fácil y que no requiere virtud alguna; pero amar, servir y acariciar a los que nos ofenden y son molestos, sin otro motivo que por ser agradables a Dios, es amor…
MEDITACIÓN DEL DÍA: “Amar a los que nos favorecen, sirven y consuelan es cosa fácil y que no requiere virtud alguna; pero amar, servir y acariciar a los que nos ofenden y son molestos, sin otro motivo que por ser agradables a Dios, es amor…
Jueves, I semana de Cuaresma, feria Laudes Si Laudes es la primera oración del día se reza el Invitatorio V/. -Señor, Ábreme los labios. R/. -Y mi boca proclamará tu alabanza. Invitatorio Salmo 94: Invitación a la alabanza divina Ant: Venid, adoremos a Cristo, el Señor, que por nosotros fue tentado y …
¿Nos acordamos del Evangelio del Domingo anterior? Jesús, tentado en el desierto por Satanás, que le ofrece placer, dinero y poder, y Jesús que rechaza todo para abrazarse con una vida austera que parará en la cruz. Esas tentaciones eran y son terribles. Eran para…
Es 4, 17n. p-r. aa-bb. gg-hh En aquellos días, la reina Ester, ante el mortal peligro que amenazaba a su pueblo, buscó refugio en el Señor y se postró en tierra con sus esclavas, desde la mañana hasta el atardecer. Entonces suplicó al Señor, diciendo:…
Miércoles, I semana de Cuaresma, feria Laudes Si Laudes es la primera oración del día se reza el Invitatorio V/. -Señor, Ábreme los labios. R/. -Y mi boca proclamará tu alabanza. Invitatorio Salmo 94: Invitación a la alabanza divina Ant: Venid, adoremos a Cristo, el Señor, que por nosotros fue tentado y …
MEDITACIÓN DEL DÍA: “Jesús es y será mi Capitán. Yo lo quiero seguir y lo seguiré vestido con su mismo uniforme del color de las virtudes de que Él va vestido, a saber, de Pobreza, Desprecios y Humildad” Propósitos del año 1843, en AEC p…
Jonás 3, 1-10 En aquellos días, el Señor volvió a hablar a Jonás y le dijo: “Levántate y vete a Nínive, la gran capital, para anunciar ahí el mensaje que te voy a indicar”. Se levantó Jonás y se fue a Nínive, como le había…