Gen 15, 5-12. 17-18 En aquellos días, Dios sacó a Abram de su casa y le dijo: «Mira el cielo y cuenta las estrellas, si puedes». Luego añadió: «Así será tu descendencia». Abram creyó lo que el Señor le decía y, por esa fe, el…
Gen 15, 5-12. 17-18 En aquellos días, Dios sacó a Abram de su casa y le dijo: «Mira el cielo y cuenta las estrellas, si puedes». Luego añadió: «Así será tu descendencia». Abram creyó lo que el Señor le decía y, por esa fe, el…
Dt 26, 4-10 En aquel tiempo, dijo Moisés al pueblo: «Cuando presentes las primicias de tus cosechas, el sacerdote tomará el cesto de tus manos y lo pondrá ante el altar del Señor, tu Dios. Entonces tú dirás estas palabras ante el Señor, tu Dios:…
Sir 35, 1-15 La ofrenda más grata al Señor es la que ofrece aquel que cumple su ley. El que guarda los mandamientos ofrece un sacrificio de acción de gracias, el que hace favores al prójimo ofrenda el mejor trigo, el que da limosna ofrece…
Sir 17, 20-28 A los que se arrepienten, el Señor los ayuda a volver, y él reanima a los que pierden la esperanza. Vuélvete al Señor y deja ya de pecar, póstrate en su presencia y quita los obstáculos. Aléjate de la injusticia y…
Sir 27, 5-8 Al agitar el cernidor, aparecen las basuras; en la discusión aparecen los defectos del hombre. En el horno se prueba la vasija del alfarero; la prueba del hombre está en su razonamiento. El fruto muestra cómo ha sido el cultivo de un…
Sirácida 17, 1-13 El Señor formó de tierra a los hombres y los hace retornar a ella. Les señaló un número contado de días y les dio dominio sobre las cosas de la tierra. Les concedió un poder semejante al suyo y los hizo…
Sir6, 5-17 Las palabras amistosas multiplican el número de amigos, los labios amables aumentan los saludos. Es bueno que te saluden muchos; pero que uno solo entre mil sea tu amigo íntimo. Cuando hagas una nueva amistad, vete con tiento; no te le confíes…
Sirácida 5, 1-10 No confíes en tus riquezas ni digas: «Con ellas todo lo tengo». No te dejes arrastrar por tus instintos y pasiones, ni sigas tus antojos y caprichos. No digas: «Yo a nadie me someto», porque el Señor te pedirá cuentas. No digas:…
Sirácida 4, 12-22 La sabiduría instruye a sus hijos y cuida de aquellos que la buscan. El que ama la sabiduría, ama la vida; el que madruga para encontrarla, será colmado de gozo; el que la abraza, heredará la gloria y recibirá la bendición…
Sir 2, 1-13 Hijo mío, si te propones servir al Señor, prepárate para la prueba; mantén firme el corazón y sé valiente; no te asustes en el momento de la adversidad. Pégate al Señor y nunca te desprendas de él, para que seas recompensado al…