Sir 27, 5-8 Al agitar el cernidor, aparecen las basuras; en la discusión aparecen los defectos del hombre. En el horno se prueba la vasija del alfarero; la prueba del hombre está en su razonamiento. El fruto muestra cómo ha sido el cultivo de un…
Sir 27, 5-8 Al agitar el cernidor, aparecen las basuras; en la discusión aparecen los defectos del hombre. En el horno se prueba la vasija del alfarero; la prueba del hombre está en su razonamiento. El fruto muestra cómo ha sido el cultivo de un…
Sábado, VII semana del Tiempo Ordinario, feriaLaudesSi Laudes es la primera oración del día se reza el InvitatorioV/. -Señor, Ábreme los labios.R/. -Y mi boca proclamará tu alabanza.InvitatorioSalmo 94: Invitación a la alabanza divinaAnt: Del Señor es la tierra y cuanto la llena; venid, adorémosle.Venid,…
Sirácida 17, 1-13 El Señor formó de tierra a los hombres y los hace retornar a ella. Les señaló un número contado de días y les dio dominio sobre las cosas de la tierra. Les concedió un poder semejante al suyo y los hizo…
Viernes, VII semana del Tiempo Ordinario, feriaLaudesSi Laudes es la primera oración del día se reza el InvitatorioV/. -Señor, Ábreme los labios.R/. -Y mi boca proclamará tu alabanza.InvitatorioSalmo 94: Invitación a la alabanza divinaAnt: Dad gracias al Señor, porque es eterna su misericordia.Venid, aclamemos al…
Sir6, 5-17 Las palabras amistosas multiplican el número de amigos, los labios amables aumentan los saludos. Es bueno que te saluden muchos; pero que uno solo entre mil sea tu amigo íntimo. Cuando hagas una nueva amistad, vete con tiento; no te le confíes…
Jueves, VII semana del Tiempo Ordinario, feriaLaudesSi Laudes es la primera oración del día se reza el InvitatorioV/. -Señor, Ábreme los labios.R/. -Y mi boca proclamará tu alabanza.InvitatorioSalmo 94: Invitación a la alabanza divinaAnt: Venid, adoremos al Señor, porque él es nuestro Dios.Venid, aclamemos al…
Sirácida 5, 1-10 No confíes en tus riquezas ni digas: «Con ellas todo lo tengo». No te dejes arrastrar por tus instintos y pasiones, ni sigas tus antojos y caprichos. No digas: «Yo a nadie me someto», porque el Señor te pedirá cuentas. No digas:…