23 de febrero | BOUTIQUE DEL PAN

23 de febrero | BOUTIQUE DEL PAN

MEDITACIÓN DEL DÍA:

“Pan nuestro. Pan material. Pan eucarístico. Pan de doctrina. Pan de la gracia. Pan nuestro, porque ha de ser ganado con el sudor de nuestro rostro. Hemos de prepararnos. Hemos de aplicarnos. Hemos de cooperar. Entonces nos haremos acreedores a este pan y será nuestro”
El santo Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo según San Mateo, anotado por… Barcelona 1859, p. 47, nota
 
 

El P. Claret entiende el “pan nuestro” tanto en sentido espiritual como material: la Eucaristía y la comida de cada día. Jesús enseña a sus discípulos a pedir al Padre “Danos hoy nuestro pan de cada día”. Este no es un pan dejado caer del cielo milagrosamente por el Padre. Más bien, según Claret, es fruto del “sudor de nuestro rostro”. Por eso, la petición del alimento diario tiene tanto de confianza en Dios como de compromiso nuestro por buscarlo; sin ambos no podemos bendecir la mesa.El trabajo es una virtud; significa lucha contra el hambre y la muerte. Desde el agricultor hasta el ejecutivo aristócrata, a todos obliga la ley del trabajo. La Biblia presenta el trabajo no sólo como maldición (cf. Gn 3,18), sino también como condición normal de la vida humana (cf. Gn 2,15).  Jesús, trabajador manual durante algún tiempo, presentará al Padre como un continuo trabajador (cf. Jn 5,17). Y San Pablo desea que en sus comunidades se dé una sana y tranquila laboriosidad (cf. 1Tes 4,11).Claret entendió el trabajo, sobre todo el trabajo apostólico, como una forma de seguir a Jesucristo: “orar, trabajar y sufrir” (Aut 494). Pero el trabajo también puede viciarse, buscando en él solamente el enriquecimiento propio e insolidario. El trabajo de Claret era por y para los demás, nunca la mera búsqueda de un salario. Ya Pablo enseñaba que “es preciso trabajar para sostener a los necesitados” (Hch 20,35). Conseguir un sueldo y el pan de cada día no debe hacerse olvidando a los demás.     En la actualidad las condiciones laborales están exigiendo una sana relación de los trabajadores entre sí y con el patrón o empresario, para que el trabajo quede dignificado por la fraternidad y la justicia. Sólo así podremos comer con paz el “pan de cada día”, en comunidad o en familia.“Danos hoy nuestro pan” debe ser una oración al cielo y un compromiso con la tierra. ¿Cómo es tu actitud respecto del trabajo? ¿Cómo son tus relaciones laborales?